El fin del mundo según Harold Camping
Una de las cosas que más desprestigia al evangelio, aparte del mal testimonio de algunos que profesan ser cristianos, es la predicación de un evangelio caricaturizado.
Generalmente las caricaturas sobredimensionan un aspecto del modelo original, de modo que uno puede identificar de quién se trata, pero al mismo tiempo sabe que la figura en cuestión ha sido intencionalmente deformada.
En tal caso, la caricatura puede resultar graciosa o puede resultar ofensiva, pero todo el mundo sabe que se trata de una deformación hecha adrede, con un propósito en mente.
Pero cuando una cosa seria y trascendente es caricaturizada y presentada como si esa fuera su imagen verdadera, no importa la intención que se tenga, de seguro que hará más daño que bien.
Y lamentablemente eso es lo que ha ocurrido muchas veces con el mensaje del evangelio, que, tal vez sin mala intención, algunos han sobredimensionado uno que otro aspecto de su contenido, de tal manera que el resultado final ha venido a ser un evangelio deformado.
Ese proceso de deformación ha venido a ser más latente en el manejo de las profecías concernientes a la segunda venida de Cristo y al fin del mundo.
A pesar de que Cristo mismo dijo en una ocasión que nadie conoce el día y la hora de Su venida, en casi todas las épocas de la historia han aparecido algunos que han pretendido desentrañar los misterios del calendario profético de Dios, trayendo como consecuencia un terrible descrédito a las profecías bíblicas y dando pie para que algunos tomen a burla algo que deberían tomar muy seriamente.
Ya Pedro había dicho en su segunda carta que en los postreros días vendrían burladores, “andando en sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento?” (2P. 3:3-4). Esas burlas, dice Pedro, son motivadas por sus propias concupiscencias; no son más que una manifestación del anhelo interno de los pecadores de que esa promesa nunca sea cumplida.
Pero es indudable que, al arriesgarse a identificar ciertos eventos de la historia con las señales del fin, muchos que profesan ser cristianos han contribuido a desacreditar las profecías que anuncian la venida del Señor y los cambios dramáticos que ese hecho traerá consigo.
Eso es lo que ha sucedido con el anuncio de Harold Camping de que este próximo sábado 21 de Mayo se producirá el rapto de la iglesia, seguido por el fin del mundo unos meses más tarde, el 21 de Octubre (Camping había hecho una predicción similar para el 6 de Septiembre de 1994).
El proceso de razonamiento a través del cual Camping llegó a esta conclusión es muy complicado para refutarlo aquí, pero la prueba más contundente de que está equivocado la tendremos este próximo domingo 22 cuando veamos que sus predicciones no se cumplieron.
Lamentablemente, eso no elimina la realidad del daño que las enseñanzas de este hombre ya han producido: descrédito sobre la fe cristiana; abandono de las iglesias locales por parte de muchos que profesan la fe (animados por el mismo Camping); la conclusión errónea de que, como el mundo está a punto de acabarse, no es necesario seguir obedeciendo el mandato cultural de Gn. 1:26-28 y la gran Comisión de Mt. 28:18-20; el tropiezo que esto produce en los corazones de aquellos que creen ciegamente este tipo de predicciones, cuando ven que no se cumplieron; el estímulo a usar la Biblia como un libro que posee claves ocultas, en vez de promover una sana exégesis del texto con el deseo expreso de conocer a Dios y hacer Su voluntad; todo el dinero gastado en las vallas que anuncian el fin del mundo, en vez de ser usado para la expansión del evangelio; y un largo etc.
© Por Sugel Michelén. Todo Pensamiento Cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.









“El proceso de razonamiento a través del cual Camping llegó a esta conclusión es muy complicado para refutarlo aquí, pero la prueba más contundente de que está equivocado la tendremos este próximo domingo 22 cuando veamos que sus predicciones no se cumplieron.”
Bendiciones pastor.
Pongámoslo simple: Ese párrafo no tiene desperdicios.
Dios le siga usando pastor Sugel.
Muy preciso y adecuado ¡Gracias!
Buenas tardes Pastor Sugel, le hablo desde Chile, agradeciendo sus escritos y reflexionando cada día ante la palabra de Dios, la verdad que creo que nos cuesta tanto entender que la misma palabra de boca de nuestro Señor nos dice que nadie sabe el día ni la hora, creo que eso simplemente nos debe motivar a no sugestionar ante acontecimientos tan esperados y no seducirnos por los que buscan famosear sus propias palabras antes de buscar la gloria de Dios.
Dios les bendiga y en un profundo amor en Cristo se despide Nikolais Buratovic.
Muchas gracias por escribirnos. Nos anima ver cómo el Señor está obrando en otros lugares. El Señor los bendiga a Uds. también.
si no pasa nada el dia de hoy espero que todos crean de verdad en nuestro padre dios y su hijo jesucristo y se arrepientan de sus pecados de las cosas q dios mas odia…crean en jehova
DAMOS MUCHAS GRACIAS A DIOS POR USTED PASTOR SUGEL POR LA RESPONSABILIDAD QUE PERCIVIMOS EN SUS ESCRITOS Y POR EL APEGO A LAS SAGRADAS ESCRITURAS EN TEMAS DE ACTUALIDAD. DONDE EN MUCHOS CASOS EL PUEBLO DE DIOS NECESITA SABER QUE DICE LA ESCRITURA AL RESPECTO DE TEMAS DE ACTUALIDAD. DONDE EL PUEBLO DE DIOS EN MUCHOS CASOS ESTA A LA DERIVA O A SIEGAS.
BENDICIONES Y QUE EL SEÑOR LE SIGA USANDO PARA SU GLORIA.
Siempre tan acertado, concreto y preciso! Gracias a Dios porque por medio de Ud aprendemos más acerca de su palabra
Sus prédicas y artículos son de mucha utilidad para nosostros. Como dijo alguien más arriba “NO TIENEN DESPERDICIO”
Saludos y bendiciones, desde Argentina
pastor algo mas sencillo para responderles al farsante de h. campimg.es que:LA BIBLIA NO ES UN LIBRO DE MATEMATICA NI DE CALCULOS MATEMATICOS SI NO ES LA SAGRADA PALABRAS DE DIOS QUE ES EL LIBRO DE SALVACION.AMEEN…..
Así es. Tiene Ud. toda la razón!
Hola pastor, estoy de acuerdo con su artículo. Claro, aunque la Biblia no es un libro de matemáticas, sí a dado profecias que son calculadas en años y meses o dias, un ejemplo son las 70 semanas de Daniel, que llevan hasta Jesucristo. Ahora bien, saltar las palabras de Jesucristo hombre “El día y la hora nadie lo sabe, ni los angeles en el cielo, ni el hijo, solo el Padre”, es precisamente lo que lleva a muchos a hacer esas interpretaciones. Ya la hicieron los Adventistas en 1843 y 1844 y Charles Russell fundador de los estudiantes de la biblia, quienes luego llegaron a conocerse como los Testigos de Jehová, quien fijo el fin para 1878, 1913 y 1914. Los testigos de Jehová lo anunciaron para el 1925 y 1975. Ahora bien, si es cierto que no debemos señalar fecha para el fin, si debemos vivir con el sentido de urgencia, pues no sabemos el día ni la hora, podría ser hoy, mañana o dentro de 100 años, pero para nosotros nuestro fin personal, igualmente, podría venir en cualquier momento. Alejemonos de la especulación profética, pero mantegamos el sentido de urgencia por la llegada de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Amén!