Pastores y predicadores: vivan y prediquen delante de Dios, no delante de los hombres

Alguien dijo una vez que la piedad consiste en hacer lo correcto, con la vista puesta únicamente en la aprobación de Dios. Esa es, en resumen, la enseñanza del Señor en Mt. 6:1-18. Al hacer limosnas, al orar, al ayunar, hazlo para tu Padre que ve en lo secreto, y El te recompensará en público.

Pues lo mismo debe dominarnos cuando predicamos la Palabra de Dios. Aunque esa es una labor que realizamos en público, al predicar debemos buscar únicamente la aprobación de Dios, no la de los hombres.

Escuchen las palabras de Pablo en 2Cor. 2:14-17: “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente? Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo”.

La palabra que RV traduce como “falsificar” se usaba para señalar a los buhoneros que para vender su mercancía usaban todo tipo de astucia. Tenían fama de tramposos. Pues así son los falsos maestros, dice Pablo. Comercian con la Palabra de Dios; tuercen el mensaje o lo diluyen para hacerlo más potable al oído de los hombres.

Pero Pablo no pertenecía a ese grupo. El se veía a sí mismo como un hombre que hablaba de parte de Dios, y delante de Dios. Cuando predicaba el evangelio, su preocupación no era procurar la aprobación de los hombres; lo que lo dominaba era el hecho de estar bajo la mirada escrutadora de Dios (comp. 2Cor. 12:19). Hablamos para la edificación de los hermanos, pero lo hacemos delante de Dios.

Queridos pastores, podemos predicar ante un auditorio de 15 personas, o pueden ser 20,000, como llegó a ocurrir varias veces cuando Whitefield predicaba, pero a final de cuentas sólo importa la opinión de Uno de los presentes, Uno que puede ver lo que ningún hombre podrá ver jamás, porque Su mirada penetra hasta lo más profundo de nuestros corazones (vers. 17).

La palabra “sinceridad” parece derivarse de un vocablo que significa “examinar algo bajo la luz del sol”. Pablo estaba consciente del hecho de que todo su ser era como un libro abierto delante de Dios, y esa conciencia lo movía a ser real y genuino.

Cuando un hombre predica con esa conciencia, eso afecta el mensaje y su disposición al entregarlo. ¿Por qué muchos predicadores evitan condenar el pecado abiertamente o evaden hablar del juicio de Dios contra el pecado?

¿Por qué muchos púlpitos no proclaman hoy día la centralidad de Dios y Su grandeza, sino que todo parece girar en torno al propósito de que todo el mundo se sienta bien? Porque no los domina esta perspectiva apostólica. El hombre que predica de parte de Dios, y delante de Dios procurará no hacer otra cosa que transmitir con integridad el mensaje que El nos ha confiado en Su Palabra.

No vamos al púlpito con la intención expresa de ofender a nadie. Pablo mismo exhorta a los hermanos de Colosas a que sus palabras sean siempre con gracia, sazonadas con sal. El tacto es una virtud, no una señal de debilidad.

Pero todo hombre que predica la Palabra con integridad sabe que tendrá que tocar temas que no son agradables al oído de mucha gente. Si predicamos delante de Dios no vamos a evadir esos temas.

Pero esta conciencia no sólo incide en el mensaje, sino que también guarda al predicador de todo tipo de afectación mientras predica. El hombre que predica delante de Dios no sube al púlpito para hacer un espectáculo teatral. El sabe que a los ojos de Dios es completamente transparente. Dios está viendo los movimientos de su corazón mientras predica.

Por eso este siervo de Dios se preocupa por tener una limpia conciencia y un corazón puro, porque él puede engañar a su auditorio y hacerle creer que es celoso de la gloria de Dios, y que ama la verdad y las almas de los hombres; pero él sabe que no puede engañar a Dios.

Amados pastores, si hay algo que el siervo de Dios debe cultivar es esa conciencia de que vive y ministra de parte de Dios, y delante de Dios.

© Por Sugel Michelén. Todo Pensamiento Cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

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6 Respuestas para “Pastores y predicadores: vivan y prediquen delante de Dios, no delante de los hombres”
  1. Iván 1 junio 2011 en 2:51 pm #

    Es una verdad tristemente olvidada. Usted tiene toda la razón. El púlpito no es un escenario al que subimos para recibir la aprobación y el aplauso de nuestros oyentes. Sino el lugar desde el cual exaltamos la gloria de Dios y buscamos llevar a nuestros oyentes a mirarlo a él para que dependan plenamente de su gracia.

    Desde Villarrica, reciba un gran abrazo, que el Señor siga usándolo para Su gloria.

    • DANNY TIRADO 1 junio 2011 en 11:53 pm #

      AMEN PASTOR SUGEL, DAMOS GRACIAS A DIOS POR USTED Y POR SUS ESCRITOS QUE NOS EDIFICAN E INSTAN A SERVIR A DIOS A LA ALTURA QUE EL DEMANDA EN SU PALABRA.

      BENDICIONES MIL.

      • Sugel Michelén 1 junio 2011 en 11:54 pm #

        A Ud. también!

  2. jose moreno 1 julio 2011 en 5:30 pm #

    dice pablo 1ra de encorintios 13:1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
    13:2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.
    13:3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

  3. Edgardo 12 julio 2011 en 11:42 pm #

    Junto con mi esposa hemos buscado una iglesia en nuestro pais donde se tenga en cuenta la Confesion de fe bautista y que esten de acuerdo con la doctrina biblica de la manera que lo hicieron los bautistas pasados…Calvino, Spurgeon, Owen, etc…

    Nunca han pensado en IBSJ levantar una obra en Honduras…especialmente en San Pedro Sula?

    • Sugel Michelén 13 julio 2011 en 8:48 am #

      He estado en San Pedro Sula varias veces, pero desde hace años no voy. Lamentablemente no conozco allí ninguna iglesia que tenga la Confesión de 1689 como su Confesión de Fe. Conozco a un pastor que está trabajando en otro lugar, pero no recuerdo el nombre de la ciudad. Tan pronto tenga información al respecto se lo hago saber por este mismo medio. Gracias por escribir. Que el Señor continúe guiando sus pasos.

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