¿Elegimos nosotros a Dios o fuimos elegidos por Él?

En el post anterior vimos la declaración de Pablo, en el capítulo 1 de su carta a los Efesios, de que los creyentes hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales, en Cristo. Pero luego Pablo continúa diciendo que todas esas bendiciones vienen a nosotros de acuerdo al plan eterno de Dios. Él nos bendijo con toda bendición espiritual “según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo”.

Todas esas bendiciones no llegaron a nuestras vidas por casualidad, ni por capricho, y mucho menos por algo bueno que Dios haya visto en nosotros. Dios nos bendijo con toda bendición espiritual, porque así había determinado hacerlo desde antes de la fundación del mundo. Este no fue un plan de último minuto, algo que a Dios se le ocurrió de repente hacer. Todo esto fue hecho conforme a la intención eterna de Dios.

Y eso nos coloca frente a una de las doctrinas más impopulares, más atacadas y más abusadas de toda la Escritura: la doctrina bíblica de la elección soberana de Dios. Muchos crujen sus dientes contra esta enseñanza; se sienten profundamente molestos cuando nos escuchan hablar de un Dios soberano que hace todas las cosas según el designio de Su voluntad. En otras palabras, no soportan la idea de que de que Dios ejerza Su prerrogativa de ser Dios.

Pero la Biblia enseña con toda claridad que nuestro Dios es soberano, y que antes de la fundación del mundo Él escogió libremente a un grupo de personas para salvación, y a los otros los dejó sumidos en su justa condenación.

Y noten que Pablo incluye esta gloriosa verdad de las Escrituras en una carta enviada a creyentes comunes y corrientes quienes debían unirse a Pablo bendiciendo a Dios y alabando Su nombre, por haberlos escogido para salvación desde antes de la fundación del mundo. Obviamente él no pensaba que estas cosas debían quedar ocultas, o que solo debían ser estudiadas en un seminario teológico.

Por la importancia de esta doctrina en la vida del cristiano me sentí motivado a postear algunas ideas que podemos extraer de los versículos 3 al 6 de Efesios 1. Les ruego que pongamos a un lado las etiquetas y prejuicios teológicos y observemos con cuidado lo que Pablo dice en este pasaje:

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.

Al acercarnos al estudio de estos versículos hay dos palabras claves que debemos notar. En el vers. 4 Pablo dice que Dios nos escogió, y en el vers. 5 que Dios nos predestinó. Fuimos escogidos, fuimos predestinados. Ambos términos son muy similares en significado.

“Escoger” significa “hacer una selección”. Esta palabra se usa en Lc. 6:13 para hablar de la selección que hace Cristo de los doce apóstoles. Ellos no decidieron ser apóstoles de Cristo; Cristo los seleccionó soberanamente de entre la multitud que lo seguía para ser Sus apóstoles. Pues lo mismo tenemos aquí. Dios nos escogió para salvación. Como dice nuestro Señor en Jn. 15:16: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros”.

La segunda palabra que aparece en nuestro texto de Ef. 1 es “predestinación”. Esta es la traducción de la palabra griega “proorizo”, palabra compuesta de “pro” que significa “de antemano”, y “orizo” de donde proviene nuestra palabra “horizonte”. El horizonte es la línea que divide el cielo de la tierra. La idea de esta palabra es, entonces, trazar un límite de antemano. Dios soberanamente trazó una línea, y a algunos los destinó de antemano para ir al cielo. Podemos revelarnos contra esta verdad de las Escrituras, pero es imposible evadir el hecho de que eso es lo que la Biblia enseña (comp. Rom. 8:28-30; 9:16; 11:32-36). Veamos lo que Pablo nos enseña en este texto con respecto a la elección.

En primer lugar, Pablo establece la base de esa elección. “Según nos escogió en Él”. Cuando Dios nos incluyó en Su plan soberano Él sabía que no merecíamos ser incluidos. Pero Cristo se comprometió de antemano a pagar completamente nuestra deuda. Es en ese sentido que fuimos elegidos en Él. De no haber sido por la segunda Persona de la Trinidad nunca habríamos sido parte del plan redentor de Dios.

En segundo lugar, Pablo establece claramente el momento de la elección: Fuimos escogidos “desde antes de la fundación del mundo”. En otras palabras, esta selección se hizo en la eternidad. Antes del inicio del tiempo, antes de la creación de todas las cosas, Dios nos incluyó soberanamente en Su plan de redención.

En tercer lugar, vemos el propósito de la elección. ¿Para qué nos escogió Dios? Pablo responde dos cosas: por un lado nos dice que Dios nos escogió “para ser santos y sin mancha delante de Él”. No fue que Él vio algo bueno en nosotros y por eso nos escogió, no. Él nos vio más bien en nuestro pecado, en nuestra impiedad, y nos escogió para hacernos santos (comp. Ef. 2:1-3). La santidad es un fruto de la elección, no su causa.

El mejor comentario de este texto es el que encontramos en la carta de Pablo a Tito (2:11-14). Dios el Padre nos escogió, y Dios el Hijo murió en una cruz, para que nosotros fuésemos un pueblo santo, un pueblo de hombres y mujeres apartados para Dios, viviendo bajo los principios de Su voluntad revelada.

Ese propósito divino en la elección debe repercutir en nuestras vidas como cristianos. Positivamente debemos tener la ambición de ser santos, de conformarnos cada vez más al carácter santo de Dios. Negativamente debemos tener la ambición de ser sin mancha, irreprensibles. Amparados en la gracia de Dios debemos apartarnos de toda apariencia de mal, dice Pablo en 1Ts. 5:22. Para eso fuimos escogidos.

Esa obra de santificación se inicia en nosotros en el momento mismo de la conversión, cuando nuestros corazones son purificados y librados de la esclavitud del pecado; continúa desarrollándose en nuestra vida práctica en la medida en que hacemos uso de los medios de gracia que Dios ha provisto; y será finalmente perfeccionada cuando seamos glorificados, totalmente perfeccionados, luego de la venida en gloria de nuestro Señor Jesucristo.

El propósito de Dios al elegirnos de ninguna manera será frustrado. Algún día nos presentaremos delante de Él y seremos perfectos. Pero no solo eso. En el vers. 5. Pablo nos dice también que fuimos escogidos, predestinados en amor, “para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo”.

Hoy día, cuando hablamos de adopción pensamos de inmediato en niños pequeños, pero en el tiempo de Pablo no se solían adoptar bebés, sino personas adultas. Si un hombre rico no tenía herederos, buscaba una persona que fuese digna a quien dejarle toda su herencia, y lo adoptaba como su hijo. De inmediato esa persona tenía derecho sobre todos los bienes del hombre rico. Y eso es lo que Pablo tiene en mente cuando habla aquí de adopción. Nosotros somos ahora hijos de Dios, con todos los derechos filiares de un hijo, porque Dios nos adoptó. Solo que cuando Dios decidió hacer eso nosotros no éramos dignos herederos Suyos. Por eso primero nos justificó, poniendo en nuestra cuenta la justicia perfecta de Cristo, y luego nos adoptó ahora que hemos sido perdonados.

Por eso dice Pablo una vez más que todo eso ocurrió en Jesucristo. En virtud de la obra redentora de Su Hijo que nos es aplicada por la fe, el Juez de toda la tierra nos declara “sin culpa”, y luego nos recibe como hijos en Su familia, y pone sobre nosotros Su nombre, y nos concede liberalmente un sinnúmero de beneficios porque ahora Él es nuestro Padre y nosotros somos Sus hijos. Así que Dios nos escogió para ser santos y para ser adoptados como hijos Suyos.

Pero también vemos en el texto, en cuarto lugar, la razón por la cual Dios nos escogió: “… según el puro afecto de Su voluntad” (vers. 5). La elección de Dios no fue arbitraria o caprichosa. Una decisión arbitraria es aquella que se toma sin razón alguna. Pero en el caso de Dios, Él sí tenía una razón para escogernos, solo que esa razón se encuentra en Él, no en nosotros. Él nos escogió conforme a Su benevolente soberanía, por Su bondad que es santa y que no posee motivos impuros en ella. Eso es todo lo que nos ha sido revelado al respecto y, por lo tanto, es todo lo que debemos decir. Dios se deleitó en amarnos desde antes de la fundación del mundo, y conforme a ese amor soberano nos eligió. Por eso dice en el vers. 5 que fuimos predestinados en amor.

En quinto lugar, y finalmente, Pablo nos muestra en el texto el propósito ulterior de Dios en hacer todo esto: “Para alabanza de la gloria de Su gracia” (vers. 6). La meta final hacia la cual se mueve todo lo antes dicho es el reconocimiento en adoración (eso es alabanza) de la excelencia divina (eso es gloria) manifestada en favor de los indignos (eso es gracia).

Y una vez más, Pablo conecta todo esto con la persona de Cristo: “Para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”; literalmente el texto dice que esa gracia nos fue bondadosamente conferida, gratuitamente impartida sobre nosotros “en el Amado”. Dios el Padre ama a Su Hijo, con un amor eterno e inalterable, y nosotros estamos en Él. En virtud de esa unión, nosotros somos ahora el objeto del amor del Padre, y beneficiarios de todas Sus bendiciones.

Y a la luz de todo esto yo me pregunto, ¿acaso existe un privilegio más grande que ser cristiano? Nuestro Dios nos ha bendecido “con toda bendición espiritual”; nosotros somos ahora los beneficiarios de las riquezas de Su gracia, somos coherederos de Dios juntamente con Cristo, y algún día entraremos en el disfrute pleno y eterno de esa herencia. Y todo eso, porque Dios de pura gracia nos amó cuando no había nada digno en nosotros que nos hiciera merecedores de ese amor. ¿Acaso no deberían nuestros corazones llenarse de sobrecogimiento, de gozo y gratitud, y nuestras bocas de alabanza, ante un cuadro como el que Pablo nos presenta en este pasaje?

Oh, que Dios nos conceda vivir a la altura de nuestros privilegios, que podamos mostrar al mundo la gloria de Dios a través de una vida santa y gozosa, independientemente de las circunstancias adversas en que nos encontremos en estos momentos. Que al igual que Pablo seamos movidos a levantar nuestros corazones y nuestras voces para bendecir a Aquel que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales, en Cristo.

© Por Sugel Michelén. Todo Pensamiento Cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

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30 Respuestas para “¿Elegimos nosotros a Dios o fuimos elegidos por Él?”
  1. Patricio 28 agosto 2011 en 5:52 pm #

    Gloria a Dios por su libre gracia.

  2. sandra 28 agosto 2011 en 6:32 pm #

    Hola ,hermano me senti muy triste al leer tu articulo de antemano le digo que soy una persona ignorante en cuanto a la Palabra se refiere, mi tristeza es por que yo creia que Jesus habia muerto por todos nosotros y que para Dios no hay acepcion de personas pense que El es el Padre de todos nosotros,entonces de nada vale orar por los inconversos para que acepten al Senor? o para que seguir haciendo lo bueno si no soy escojida por El.
    entonces mis oraciones no llegaran a Dios si mis familiares amigos y desconocidos no fueron predestinados …entonces ahora que? dejo todo y total si soy predestinada igual estare con El o sin El expliqueme como sabe uno si esta dentro de la predestinacion si uno lo puede saber.
    gracias y que El Padre le de mucha sabiduria

    • Sugel Michelén 30 agosto 2011 en 10:15 pm #

      No hay razón para sentirse triste por esta doctrina, todo lo contrario. El creyente debe encontrar en ella un profundo consuelo y un poderoso estímulo para predicar el evangelio y orar por los incrédulos. Si la salvación estuviera en las manos del pecador no tendría sentido predicarles, porque están muertos en sus delitos y pecados, y ya sabemos de antemano cuál será su respuesta (negativa, claro está). Tampoco tiene sentido que oremos por ellos si a final de cuentas la salvación está en sus manos y no en las de Dios. No obstante, le prometo que voy a escribir otra entrada al menos para aclarar algunas de sus dudas.

      • ana i. 8 septiembre 2011 en 2:40 pm #

        “Pero la Biblia enseña con toda claridad que nuestro Dios es soberano, y que antes de la fundación del mundo Él escogió libremente a un grupo de personas para salvación, y a los otros los dejó sumidos en su justa condenación.”

        Estimado Sugel, gracias por tus estudios que son de gran bendición para mi vida. Con respecto a este tema de la predestinación de los salvados, no entiendo porque toma esta postura. Por lo que podemos leer en 1 Timoteo 2:4 y en 2 Pedro 3:9, la pura intención de Dios es que todos sean salvos. El nos ha dado la oportunidad de salvación para todo aquel que cree en el Señor Jesús, y no solo para un grupo seleccionado previamente.

        • Sugel Michelén 8 septiembre 2011 en 7:34 pm #

          Todo aquel que cree en el Señor Jesucristo será salvo. Esa es la clara enseñanza de la Biblia. Pero la Biblia también enseña muy claramente que la fe es un don de Dios, un don que Él concede a aquellos que Él ha elegido desde antes de la fundación del mundo (le ruego considere los siguientes textos: Jn. 6:44; Hch. 13:48; 18:27; Fil. 1:29 – la palabra “concedido” que Pablo usa aquí significa “se os ha dado de gracia”). En cuanto a pasajes como 1Tim. 2:4 y 2P. 3:9, entre otros, le prometo que voy a postear otra entrada más adelante. Gracias por su comentario.

          • ana i. 26 septiembre 2011 en 6:11 pm #

            La idea de esta palabra es, entonces, trazar un límite de antemano. Dios soberanamente trazó una línea, y a algunos los destinó de antemano para ir al cielo. Podemos revelarnos contra esta verdad de las Escrituras, pero es imposible evadir el hecho de que eso es lo que la Biblia enseña (comp. Rom. 8:28-30; 9:16; 11:32-36). Veamos lo que Pablo nos enseña en este texto con respecto a la elección

            Dios quiere que todos seamos salvos y no solo un grupo privilegiado o seleccionado de personas por parte de El.. “por cuanto todos murió”..
            “…habiéndonos predestinado…”, se esta refiriendo a que Dios de antemano decidió la salvación para el ser humano. Es decir, el camino de la salvación, donde solo aquellos que acepten al Señor Jesus serán salvos, y no como indica el articulo a la cantidad en numero de las personas salvadas.
            Dios en su proyecto original tenia ya planeado el “rescate” por si el ser humano pecaba.. El tenia ya predestinado a Jesús para Salvación.
            Cuando una persona reconoce su pecado y se arrepiente, Dios es quien nos regala el don de la Fe para creer en Jesús.

            Estimado Sugel, si solo fuera un grupo selecto, para que predicar y evangelizar?? si Dios ya sabe quien se salva y quien no?!
            Sabemos que el mundo va a la perdición, pero la obra de amor perfecta allí en la cruz, fue por toda la humanidad.

            Saludos y bendiciones!

          • Sugel Michelén 26 septiembre 2011 en 7:23 pm #

            Muchas gracias por escribirme y darme a conocer su opinión con respecto a esta entrada, pero veo varios problemas en su proceso de argumentación y la enseñanza de las Escrituras.

            En primer lugar, Ud. dice que “Cuando una persona reconoce su pecado y se arrepiente, Dios es quien nos regala el don de la Fe para creer en Jesús”. Cabe preguntarse, ¿cuándo lo regala, antes de reconocer su pecado y arrepentirse o después? La Biblia enseña claramente que tanto la fe como el arrepentimiento son dones que Dios otorga por gracia (Fil. 1:29; Hch. 13:48; 18:27; 2Tim. 2:24-25; entre otros). Nadie puede creer y arrepentirse a menos que Dios haya hecho una obra primero en sus corazones de piedra, transformándolos en nuevas criaturas. Si eso es así, evidentemente Dios ha elegido a algunos para esta salvación, porque no todos creen y se arrepienten.

            En segundo lugar, la Biblia también enseña claramente que Dios elige individuos para salvación. Cuando el Señor dice en Jn. 6:44 que ninguno puede venir a Él si no le fuere dado por el Padre, no se está refiriendo a un proyecto de salvación para toda la raza humana, sino a una acción específica que Él hace de pura gracia con personas específicas. Lo mismo vemos en Rom. 8:28-30; allí se habla de “los que conforme a Su propósito son llamados”. ¿Cuál es ese propósito? Hacernos semejantes a Su Hijo (vers. 29). Y Pablo es muy claro al afirmar que los que reciben ese beneficio son aquellos a quienes Dios antes conoció, a los cuales también predestinó, a los cuales también llamó, etc.

            En tercer lugar, Ud. está presuponiendo que una persona que está muerta en sus delitos y pecados (Ef. 2:1-3) y que aborrece a Dios y sus caminos por la dureza de su corazón (Ef. 4:17-18), puede dar el primer paso para acercarse a Dios, pero eso es sencillamente imposible (Jn. 3:1-10).

            Y finalmente, me pregunta para qué predicar y evangelizar si Dios ya sabe quién se salva y quién no. Su pregunta tiene en sí misma una seria contradicción. Dios lo sabe todo, por lo tanto, Él sabe de antemano quiénes se van a salvar. Aún aquellos que no creen en la doctrina de la elección que defendemos en estos artículos, necesariamente tienen que creer que Dios posee ese conocimiento, de lo contrario estarían poniendo en dudas la omnisciencia de Dios. Ahora bien, supongamos por un momento que Dios no elige a nadie en particular, como Ud. dice. Aún así, ¿sabe Dios de antemano quiénes son los que van a creer y arrepentirse? Por supuesto que sí. ¿Es ese número fijo en la mente de Dios? Otra vez, sí, pues de lo contrario Dios no lo sabría todo. Pues estamos en el mismo problema. Dios nos manda a predicar el evangelio a todos, aunque Él ya sabe de antemano quiénes son los que van a creer y quiénes van a rechazar. De manera que su proceso de argumentación no resuelve el problema que está tratando de evitar.

            Ahora bien, lo cierto es que la doctrina de la elección es un poderoso incentivo para predicar el evangelio, porque Dios no sólo ha elegido a quienes se han de salvar, sino también el medio a través del cual se salvarán: la predicación del evangelio (1Cor. 1:17-25). Por eso Pablo dice en 2Tim. 2:10: “Por tanto, todo lo soporto por amor a los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna” (de paso, note en este texto que Pablo se refiere a un grupo de personas a quienes él llama “los escogidos”, y dice que son “ellos” los que obtendrán la salvación que es en Cristo). Si la salvación estuviera en las manos del pecador, no valdría la pena predicar el evangelio, porque ya sabemos de antemano que ninguno se va a querer convertir (comp. Jn. 6:44; 1Cor. 2:14; y todos los textos que uso en el resto de estos artículos). En ese sentido, si Dios no hubiese decidido soberanamente salvar a pecadores que no lo merecían, Él sabría de antemano que el número de salvos sería cero. Pero Él, en Su infinita misericordia, decidió escoger desde antes de la fundación a un grupo enorme de personas, que sólo tenían una cosa en común: ni uno solo de ellos merecía ser escogido.

    • RODRIGO MEJIA 7 diciembre 2011 en 9:37 am #

      Respuesta para Sandra.
      sandra esta fue tu inquietud el 28 agosto 2011 en 6:32 pm #
      Hola ,hermano me senti muy triste al leer tu articulo de antemano le digo que soy una persona ignorante en cuanto a la Palabra se refiere, mi tristeza es por que yo creia que Jesus habia muerto por todos nosotros y que para Dios no hay acepcion de personas pense que El es el Padre de todos nosotros,entonces de nada vale orar por los inconversos para que acepten al Senor? o para que seguir haciendo lo bueno si no soy escojida por El.
      entonces mis oraciones no llegaran a Dios si mis familiares amigos y desconocidos no fueron predestinados …entonces ahora que? dejo todo y total si soy predestinada igual estare con El o sin El expliqueme como sabe uno si esta dentro de la predestinacion si uno lo puede saber.
      gracias y que El Padre le de mucha sabiduria

      Sandra, espero que leas esto…
      Yo al igual que tu, senti tristeza cuando conoci la doctrina de la Eleccion, pero ella es clara en toda la escritura, luego de estudiar un poco, por gracia empece a entender y ahora se que es verdad…

      No te sientas triste, en lo que logro percibir, hablas como un elegido, porque sientes carga por los perdidos y oras por ellos y eso es lo que debemos hacer…
      todos no son elegidos, pero debemos hablar a todos como si lo fuesen, El medio que el Señor establecio para llamar a los suyo fue mediante la locura de la predicaciòn, si supieramos quienes son, solo hablariamos a ellos, pero Dios nos hace participes de avanzar su reino mediante la predicaciòn.
      La eleccion en lugar de entristecernos, nos debe causar gozo”una vez salvo siempre salvo”.
      El universalismo deja la salvaciòn como una simple opcion, en lugar de una rotunda realidad.
      Cristo no vino a morir para dejar la posibilidad de salvacion a aquellos que quieran recibirla, el vino para hacerla efectiva… La salvacion no es una simple opcion, es una rotunda realidad..
      Si quieres màs conceptos que te aclaren esto… Con gusto en lo poco que he aprendido, te lo comparto para tu edificaciòn y crecimiento.
      escribeme: rodri.mejia75@gmail.com

    • HUGO 26 enero 2014 en 8:29 am #

      GALATAS 1:15-16 Pero Dios, que me escogió antes de nacer y por su gran bondad me llamó, tuvo a bien hacerme conocer a su Hijo (JESUS), para que anunciara su evangelio entre los no judíos. Y no fui entonces a consultar con ningún ser humano.

      Por su gracia somos salvos y llamados a dar testimonio de El, anunciando el evangelio a toda criatura en toda la tierra.

      DIOS TE BENDIGA! ABUNDANTEMENTE Y RECUERDA: DIOS YA TE ELIGIO AUN INCLUSO EN EL VIENTRE DE TU MADRE, ANTES DE QUE NACIERAS EL YA TE LLAMO A SERVIRLE.

  3. alicia garcia garcia 30 agosto 2011 en 11:33 am #

    pastor,son tantas las cosas que quisiera decir y comentar ante tan grande Amor de Dios para con nosotros que solo bajo mi cabeza, me sobrecojo en oracion, y no me canso de darle gracias por esta salvacion inmerecida.yle pido que con sus fuerzas me ayude en este peregrinar hasta el fin.Cuidarla con temor y temblor para Su Gloria.

    • Yadira 14 noviembre 2011 en 12:24 pm #

      Amén!!

  4. Felipe 1 septiembre 2011 en 3:37 pm #

    Son muy pocos los que se atreven a declarar la Verdad. Bendiciones mi hermano.

  5. Alexander 1 septiembre 2011 en 11:17 pm #

    La doctrina de la elección una razón mas para darle la gloria a nuestro Señor, que bendición, que amor, que grande es nuestro Señor. Que la elección no sea un motivo para acomodarnos sino un motivo para diligentemente vivir como hijos de luz y predicar ese precioso y poderoso evangelio a todos, porque no sabemos a quien Dios ha escogido.

  6. ANA 2 septiembre 2011 en 7:20 am #

    AMEN!!!!

  7. Mauricio A.S.X 3 septiembre 2011 en 10:00 pm #

    Que hermoso es recordar esta gran verdad, que mereciendo nosotros la condenacion eterna, pero Dios en su gran amor nos escogio desde antes de la fundacion del mundo, no por encontrar algo bueno en nosotro sino por su misericordia, por su amor, y que nuestra salvación no depende de nosotros sino de solamente de El, y por eso el cristiano puede desacansar y estar seguro de su seguridad de salvacion.

    Gracias Pastor Sugel, por recordarnos y explicarnos.

    Que Dios sea alabado y adorado.

  8. Rose 15 septiembre 2011 en 1:58 am #

    Amen

  9. Ana María García Chávez 3 octubre 2011 en 10:43 am #

    La palabra de Dios es muy clara y no hay lugar para dudas. En su grande e inmenso amor, El desea que todos sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad.(1Timoteo 2:4).
    Si excepción de personas, todos pueden disfrutar de la salvación gratuitamente, es por eso que la palabra de Dios nos exhorta a ir y hacer discípulos a todas la naciones.
    Los invito a escuchar el siguiente mensaje con todo su corazón abierto al Señor para que puedan recibir la luz que despejará todas sus dudas y ampliará su amor a Cristo, nuestra única meta.
    http://www.youtube.com/watch?v=9dbmXTELdKw

    Saludos hermanos, que el Señor alumbre sus corazones.

    • Sugel Michelén 3 octubre 2011 en 10:59 am #

      Muchas gracias por escribirme. Estoy de acuerdo con Ud. en que Dios posee un amor inmenso, y en que Él no se complace en la condenación del impío. El punto es si algún impío tiene la capacidad de venir a Cristo en arrepentimiento y fe sin una obra previa de regeneración. La Biblia dice claramente que eso es imposible. Nadie puede venir a Cristo si el Padre no lo trae (comp. Jn. 6:44). La pregunta que sigue es: ¿Por qué no trae a todos, entonces? Porque en Su soberana voluntad, y por razones que no conocemos, Él decidió salvar a algunos y dejar a otros en Su justa condenación. En estos artículos que he estado posteando sobre el tema he recibido varios comentarios que no tocan el punto neurálgico de esta cuestión. Nadie que conozca las Escrituras puede poner en dudas el amor y la misericordia de Dios; así como tampoco la responsabilidad que tenemos los creyentes de ir por toto el mundo y proclamar el evangelio; ni la responsabilidad que tiene el pecador de responder al llamado universal del evangelio en arrepentimiento y fe. La pregunta es si un hombre que está muerto en sus delitos y pecados (Ef. 2:1-3), con el corazón endurecido y el entendimiento entenebrecido (Ef. 4:17-18; 1Cor. 2:14) tiene la capacidad de responder al llamado de Dios si no ha sido antes regenerado por el poder de Su Espíritu. Me ha llamado la atención que en ninguno de esos comentarios se tocan textos como Rom. 9:14-24, y muchos otros del NT donde se habla claramente de la elección soberana de Dios. La salvación es del Señor, dice en Jonás 2:9; es por eso que sólo Él merece toda la gloria cuando un pecador acepta el evangelio.

  10. ana i. 25 octubre 2011 en 8:47 pm #

    Estimado Sugel, he leído sus siguientes entradas, muchas gracias por tratar este tema tan complejo para la mente finita del ser humano.
    Quisiera brindarle mi conclusión al respecto:

    1) En una de sus entradas (La doctrina de la elección y el llamado del evangelio) indica: “Dios es soberano, el hombre es responsable”. En este tema de la predestinación de los salvados, hay que considerar estos dos aspectos, la soberanía de Dios y la responsabilidad humana. Permítame la siguiente ilustración que leí: He aquí un gran río que fluye desde la eternidad pasada hacia la eternidad futura. Su destino final es la gloria de Dios y el bienestar de los elegidos. A cada lado del río hay una ribera de arcilla. Un lado del río es la soberanía de Dios y el otro es la ribera de la responsabilidad humana. Se pueden ver a elegidos en las dos riberas discutiendo la teología de los habitantes de la otra ribera. Pero al hacerlo ignoran el grande y glorioso río de gracia que fluye a sus pies. La voluntad perfecta de Dios dirigiría a ambas bandas a navegar en ese río y experimentar sus abundantes bendiciones, Hacen falta dos riberas para tener un río. Que le pasa al río si se quita una de las riberas?? Por supuesto que esto ha ocurrido con rios terrenales por medio de terremotos o bombas enemigas. Cuando esto ocurre, las aguas que una vez dieron vida dejan de correr y el río se convierte en un pantano maloliente e infectado de insectos. La sobreenfatizacion de un aspecto de la elección y la ignorancia o negación del otro, pueden convertir el río redentor de la salvación en un pantano teológico.

    2) Debemos aceptar la enseñanza bíblica de que Dios conoce de antemano y determina previamente todas las cosas sin violar con ello la libertad de acción y la responsabilidad moral humana.

    Dios nos ha dicho todo lo que quiere que nosotros sepamos, pero no todo lo que El sabe (1 Cor 13:9, Rom 11:33-36)

    Saludos y que el Señor lo siga bendiciendo tan ricamente con este ministerio!!

  11. Sergio García 6 diciembre 2011 en 6:44 pm #

    Me doy cuenta de cuánta ignorancia y cuánto humanismo existe en nosotros. . . pero sobre todo cuánto miedo a reconocer y aceptar que el universo entero se trata de Él Ro. 11:36. Jesucristo es Dueño y Señor de T O D O . . . É L E S D I O S . Y como Dios puede hacer lo que quiera.

    Si tú crees, adórale y ríndete y deja de pensar que te salvó por -algo- bueno que hayas hecho, o por alguna -buena- decisión que hayas tomado. . . vive eternamente agradecido y predica a Cristo con agradecimiento y pasión.

    Dios no te necesita para salvar a nadie, Él puede guiñar un ojo y hacer que toda rodilla se rinda ante Él. . . . Él te da el enorme privilegio de participar en su plan, y te ESCOGIÓ por el PURO AFECTO DE SU VOLUNTAD (tu voluntad no intervino para que Él te escogiera) Ef. 1:5 . . . . Por lo tanto eso te incapacita para pensar siquiera que Dios vio algo bueno en ti o que tú eres un poco mejor que el que no cree. . . . EL ES DIOS y como Dios hace lo que Él quiere. Rom. 9:20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios?

    No te preguntes si tu familia es predestinada o escogida. . . . si amas tanto a tu familia, ora y predícales a Cristo CON TU VIDA, que vean en ti a Cristo, Aborrece tu propia vida, aborrece todo lo que posees, aborrece incluso a tu familia y verás si Cristo no te muestra grandes y maravillosas cosas que tú ni conoces ni te imaginas. . . . el que quiera ganar a su familia la perderá. . . pero todo aquél que esté dispuesto a perder a su familia por causa de Cristo la ganará. . . .

    saludos!

  12. Virginia 16 diciembre 2011 en 1:02 am #

    Gracias Pastor Sugel por el estudio. Es una doctrina muy importante y que nos da seguridad en Dios soberano, Su elección no debe hacernos vacilar en compartir El Evangelio. Cuando el Señor aplicó su salvación utilizó La Palabra y a alguien que la compartiera.

  13. Virginia 16 diciembre 2011 en 1:02 am #

    Gracias Pastor Sugel por el estudio. Es una doctrina muy importante y que nos da seguridad en Dios soberano, Su elección no debe hacernos vacilar en compartir El Evangelio. Cuando el Señor aplicó su salvación utilizó La Palabra y a alguien que la compartiera.

    • ricardo nina mejia 21 diciembre 2011 en 12:43 pm #

      DIOS SIEMPRE DA EL CONOCIMIENTO NECESARIO PARA ENTENDER DE QUE NOSOTROS NO ELEGIMOS DIOS SINO QUE EL NOS ELIGIO PRIMERO POR QUE NOS AMO NO POR OBRA DE JUSTICIA QUE NOSOTRO HALLAMOS HECHO

  14. ciro 25 diciembre 2011 en 1:14 pm #

    Estimado amigo,por lo que lei, creo que usted es pastor,ley todo el articulo y los comentarios de los creyentes, esta muy buena la enseñanza porque es conforme a la escritura,lo felicito,porque solo los valientes que El Señor a escojido predican conforme a la revelacion del evangelio de Cristo,porque el evangelio es por revelacion ,como lo escribe el mismo pablo en 2da de corintio cap:4 versos 3y4 que dice asi:”Que si nuestro Evangelio está encubierto, a los que se pierden está encubierto; 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del Evangelio de la gloria del Cristo, el cual es la imagen de Dios”. estos versiculos parecen duros pero es la palabra de Dios y su soberania,como puede ver el evangelio estara encubierto para los incredulos.
    y en Galatas cap:1 verso 11y12 dice asi:” Mas os hago saber, hermanos, que el Evangelio que ha sido anunciado por mí, no es según hombre; 12 ni yo lo recibí, ni aprendí de hombre, sino por revelación de Jesús, el Cristo”. como puede observarse en estos versiculos pablo escribe que el evangelio lo recibio por revelacion,de manera que no hay discusion que la revelacion la da EL Soberano,nuestro Señor Jesucristo.
    Me alegra ver que se discuta la palabra tal cual es,pero al mismo tiempo me entristece ver como tantas personas se perderan por no recibirla.la gloria sea para nuestro Señor Jesucristo.
    Que El Señor les bendiga y la luz del evangelio resplandesca en sus conciencias.
    Me gustaria discutir otros temas en otra oportunidad,pero que todo sea conforme a la voluntad de Dios

  15. Ana Gaspar 19 julio 2012 en 8:35 am #

    Q hermoso saber qué Dios ya nos habia escojido desde antes de la creación a el le doy toda gloria honra y alabanza.muy buena esta enseñanza.

  16. GLADYS 25 agosto 2012 en 11:39 am #

    QUE PRIVILEGIO SER CRISTIANA,TE AMO SEÑOR,POR QUE TE FIJASTE EN MI DESDE ANTES DE NACER, YA ME HABIAS ESCOJIDO, GRACIAS AMADO PADRE CELESTIAL,TE DOY TODA LA GLORIA Y LA HONRRA.

  17. Hno. Sanchez 12 octubre 2012 en 1:48 am #

    Buenas noches hermano Sugel,
    Discúlpeme hermano pero no comparto sus creencias, es inconcebible que Jesús solo haya muerto por los “elegidos”. Por supuesto que Dios quiere que todos seamos salvos, y nosotros somos parte de su plan de salvación, Él nos da el libre albedrío para aceptarlo ó no, Dios no quiere robots predestinados a aceptarlo.
    Si fuera cierto lo que dice, entonces, ¿como están tan seguros que ustedes son “elegidos”? ¿Por sus obras”? ¿Por qué leen la Biblia y hablan de Dios? ¿Por su fe? Los fariseos también lo hacían y creían.
    Si fuera cierto lo que predica, entonces nuestra única esperanza de salvación sería haber salido ganadores en el “sorteo”.
    Saludos hermano y que Dios lo bendiga.

  18. Londres 20 abril 2013 en 5:48 pm #

    Disculpe, pastor, pero, ¿cómo sabe ud. que ha sido elegido por Dios para ser salvo? ¿como puede ud. estar tan seguro que Dios lo a elegido a ud. para salvarlo, cómo podríamos los demás estarlo?… Dice en 1 Timoteo 2:3-4 …Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad… diculpen lo fuerte y me perdone Dios, pero ¿será que Dios se burla de nosotros? ¿por qué inspira a Pablo a escribirlo si Él ya ha elegido a quien salvar?. Es triste realmente…

  19. Juan Mendoza 9 mayo 2013 en 6:25 pm #

    Estimado hermano, Dios te bendiga por tus mensajes, pero hay que recalcar que la palabra de Dios dice que el vino por los enfermos y no por sanos y que su deseo es que todos procedan al arrepentimiento; la palabra Esforzaos a entrar por la puerta angosta, porque muchos procuraran entrar, pero no podran; osea que hay que esforzarse, tambien no hay que ponerse a pensar, “si yo no estoy entre los escogidos, para que hacer lo bueno”?, es un error, la biblia dice “Esforzaos”, Bendiciones a todos!!!!

  20. Lourdes Irizarry 25 diciembre 2013 en 8:13 pm #

    Muy interesante me gustaria seguir estudiando mas profundamente el tema.

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